Lorca y Belaunde en la Venta de Aires

Os dejamos con un interesante artículo escrito por Francisco Javier Diaz Revorio en su blog personal.

La vinculación de Federico García Lorca con Toledo es conocida, ya que estuvo entre los fundadores de la llamada “orden de Toledo”, de la que formaron parte también Dalí, Buñuel o Alberti. Esta orden era en realidad un grupo de amigos amantes de Toledo y un tanto juerguistas, pues entre sus preceptos estaban vagar una noche completa por Toledo, borracho y en soledad, o amar Toledo por encima de todas las cosas. Uno de los lugares favoritos de esta orden para comer era la Venta de Aires, donde solían pedir tortilla, perdiz y vino blanco de Yepes. Pero ahora quiero referirme a la amistad de García Lorca con el político peruano Víctor Andrés Belaunde, que sin embargo su biógrafo Ian Gibson confunde erróneamente con Fernando Belaunde Terry, quien sería mucho más tarde presidente del Perú en los períodos 1963-68 y 1980-85. Mi amigo y colega Domingo García Belaunde, nieto de Víctor Andrés, demuestra esa incorrección de la que seguramente es la mejor biografía de Lorca, aduciendo como prueba (aparte de que Belunde Terry en 1936 no era político ni estaba desterrado como señala Lorca en una carta) el encuentro que en febrero de 1936 mantuvo Lorca con Víctor Andrés y sus hijas Mercedes y Sofía, así como con Raúl Porras. Este encuentro se produjo precisamente en la Venta de Aires y del mismo hay constancia documental (una fotografía y un dibujo realizado por el propio Lorca). Todo esto se narra con más detalle en la web de García Belaunde (aquí) o www.ventadeaires.com/historia-de-garcia-lorca-en-venta-de-aires.

Domingo García Belaunde ha querido conocer el lugar de aquel encuentro, y en una visita a Toledo este mismo año 2012 le he acompañado al restaurante, donde comimos junto con otras personas. La Venta de Aires es sin duda uno de los más antiguos restaurantes toledanos, y se ha ganado su condición de lugar absolutamente tradicional de nuestra ciudad. La actual gerente del mismo, Cuca Díaz de la Cuerda, nos atendió de forma excelente y fue muy receptiva a esa historia, aunque el actual libro de registro de firmas ilustres del restaurante comienza justo poco después de aquel encuentro, pues los anteriores se perdieron por la guerra. Y allí reeditamos de alguna manera aquella foto histórica, pues aunque el escenario haya cambiado ligeramente y los personajes fuéramos distintos, mi amigo Domingo servía de algún modo de enlace con la pequeña historia de aquel encuentro entre su abuelo, su madre, su tía y el genial poeta al que le quedaban -aunque no cabía imaginarlo- pocos meses de vida.


Noticia original: http://fjdrevorio.tumblr.com/post/33884667690/el-miradero-19-10-2012

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